Actitud: Juego Interno

“Conoce al enemigo y conócete a ti mismo y, en cien batallas, no estarás jamás en peligro” (El Arte de la Guerra, Sun Tzu).

De dónde viene el éxito

El éxito a nivel “estudiantil” llega con esfuerzo, pero no el mismo que para aprobar un examen.

Para aquellos que no fueron bendecidos con buenos genes, y no tienen dinero o círculo social, se tratará no solo de esfuerzo sino conocimiento, saber lo que haces y administrar ese esfuerzo. La logística es clave, pero en esta entrada me centraré en el aspecto mental, puesto que, como dijo Roosh V en “Game”, no solo es importante tener una buena logística, estar un una ciudad vibrante con buena demografía y estar motivado, sino también, las creencias de uno mismo son las que pueden acabar determinando resultados. Ejemplo exagerado: El Estudiante, tras su estancia en Europa del Este ya pasa absolutamente de chicas españolas o españolizadas; o sea, se está cerrando puertas que otra gente a lo mejor no se cerraría, con lo cual, está determinando sus resultados en base a sus creencias.

En otras palabras: son tus creencias más tu esfuerzo quienes te llevarán al éxito. A veces estas creencias pueden ser limitantes y hay que cambiarlas.

Otra forma de verlo es: “conoce las creencias de un hombre y sabrás quién es”, lo cual sirve incluso para «tener calado» a alguien nada más conocerlo.

Importancia de tener creencias y actitud positivas

Cuando algo no se te da bien, suponiendo que sea de tu interés, tus creencias a lo mejor son lo contrario de lo que deberían ser. Estas creencias incluyen lo que piensas de ti mismo.

Un obstáculo clave a superar para alcanzar el éxito en lo que sea son las creencias limitantes.

Éstas pueden ir desde cosas del día a día (“uy, no sé si hacer sentadilla con 90 kg, es más de lo que peso y no sé si podré levantarlos”, “esta chica que va en el bus es muy guapa, temo que me grite si intento ir a conocerla”) a niveles más ambiciosos, como hacer que este proyecto (Straight Package) sea todo un éxito o sacar adelante un trabajo de fin de grado.

Estas creencias limitantes son un incordio para la realización de una ambición, meta, sueño, y es importante deshacerse de ellas poco a poco. ¿Cómo? Roosh propone dos métodos.

Por anotaciones de creencias positivas y estudio de estas anotaciones, o por sesiones de afirmación. Cualquiera de estos dos métodos es más rápido para interiorizarlas, a diferencia de lo que hizo el Estudiante, que simplemente las fue interiorizando sin más a lo largo del tiempo, sin prestarles atención. Otro método interesante es la autosugestión, que podría ser escuchar estas afirmaciones o creencias positivas mientras duermes.

 

Pasos para interiorizar las creencias

Como hemos visto (y seguiremos viendo) en el Diario del Estudiante, no llega con tener los conocimientos. Hay que tener la actitud. Aptitud sin actitud no sirve para nada más que robots.

  1. Fake it till you make it

    Como dice el título, esta es una etapa en la consecución del éxito. «Fíngelo hasta que lo consigas”.

    El Estudiante en las entregas publicadas hasta ahora las está pasando putas, probando enfoques nuevos, a veces no le sale lo que quiere de forma natural, pero lo intenta, se lo cree. En este momento del Diario -parafraseando a Sun Tzu en El Arte de la Guerra- El Estudiante ni se conoce a si mismo ni conoce al enemigo (“enemigo”. En ese contexto solamente te conoces a ti mismo, y puedes intuír lo que hará la chica que te interesa por experiencias previas).

    Esta etapa debería ser temporal, y llegado cierto punto te conocerás mejor y te sentirás más congruente haciendo lo que te habías propuesto al principio.

  2. Importancia de fracasar hasta superar el éxito

    “No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de como no hacer una bombilla” – Thomas A. Edison

    “Para aprender a tener éxito primero aprendí a fracasar” – Michael Jordan

    El fracaso es parte del camino al éxito. Al menos sabes que no tienes que hacer algo de determinada manera, con lo cual tienes más probabilidad de hacerlo bien. Incluso a base de fracasar te haces menos sensible a posteriores fracasos. El Estudiante empezó a suspender más de lo deseado en su último año de instituto, y luego fue un no parar. Al principio le dolía, luego ya le daba igual. Que te digan una vez la excusa del novio de Schrödinger afecta, pero cuando es la 50ª vez, ya da igual y le deseas a la chica un buen día mientras te vas a lo tuyo. Querido lector, fracasar es importante.

En posteriores entradas se dará una visión de juego interno más orientada al game. Una de mis metas es crear hombres con “game”, o al menos darles un acercamiento al “game” para crear una sociedad más masculina. Luego que cada cual decida lo que hacer con esos conocimientos. Ya tenemos multitud de “aliados”, pagafantas y caballeros blancos, y, ¿acaso no es bueno un poco de variedad? Como dicen ciertos eslóganes de justicieros sociales, moralistas y otras “leyendas”, “la diversidad es nuestra fuerza”.

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